SAM MICHAEL
DIRECTOR TÉCNICO
Sam Michael nació el 29 de abril de 1971 en Australia Occidental y pasó su infancia en la granja de la familia, lugar donde se crió y aprendió las tradiciones del arreglo y mantenimiento de las maquinarias como elemento fundamental para poder sustentar a la familia. Sus primeros años de vida en la granja también le brindaron el espacio físico para andar en motocicleta desde muy temprana edad, por lo que sus años de formación giraron en torno a cuestiones que tuvieran que ver con la mecánica. No es de extrañar, entonces, que pese a que la industria automovilística australiana es relativamente pequeña y a que la obsesión nacional son el rugby, el críquet y el atletismo, Sam se sintiera atraído a la Fórmula 1.
A los doce años, Sam recuerda cómo su fascinación hacia los autos iba en aumento, pero ya había descartado la idea de competir y estaba decidido a ir por el camino de la ingeniería. Los objetivos académicos de Sam se enfocaron entonces en la meta a largo plazo de licenciarse en ingeniería mecánica, lo cual logró luego de que ingresara en la Universidad de Nueva Gales del Sur.
Cuando Sam se recibió de la Universidad en 1993 como licenciado en ingeniería mecánica, para ese entonces ya había complementado sus estudios académicos trabajando un tiempo considerable en los monoplazas para la escudería de Fórmula Holden. Al principio, había ayudado con la mecánica de la carrera en general, pero cada vez más se fue ocupando de la adquisición de datos y la simulación de vehículos, lo cual fue el tema de su tesis de grado.
Después de que Sam se recibiera, el jefe del equipo, Greg Siddle, le presentó a Peter Collins, el gerente de Team Lotus. Por lo visto, Sam dejó una buena impresión en Collins, ya que poco después de conocerse por primera vez en el Gran Premio de Adelaide de 1993, lo contrataron y trasladaron rápidamente a las llanuras de Norfolk donde empezó a trabajar bajo la dirección de Peter Wright en la adquisición de datos y actividades de simulación.
En muchos aspectos, Sam había superado las restricciones profesionales que la industria automovilística australiana poco desarrollada imponía a los ingenieros en ciernes. El mismo Sam reflexiona: "Es cierto que crecer en el ámbito del automovilismo australiano te obliga a tener más inventiva con lo que se tiene a mano, dado que la inversión que se hace en el automovilismo en Australia es mucho menor que la que se hace en Europa."
Sin embargo, su trabajo en Team Lotus habría de durar poco debido a que la escudería cerró sus puertas en 1994, pero Gary Anderson ya había detectado el potencial de Sam y lo animó a formar parte del grupo de ingenieros de Jordan. Durante los años siguientes, Sam rediseñó por completo el rudimentario Departamento de Investigación y Desarrollo de la escudería y en virtud de su dinamismo y habilidad natural varias innovaciones vieron la luz, entre otras, un banco de pruebas de siete soportes para simular el movimiento de la suspensión así como un nuevo diferencial activo para los autos de carrera de la escudería.
Para ese entonces, era inevitable avanzar a la primera línea de batalla. Luego de trabajar como ingeniero de pruebas, ocupó la vacante de ingeniero de carreras para Ralf Schumacher. Sam contribuyó decisivamente a dirigir a la escudería con base en Silverstone durante su período más exitoso, la cual terminó en el tercer puesto en el Campeonato Mundial de 1999. También se desempeñó como ingeniero de carreras para Heinz-Harald Frentzen y llevó a la escudería a obtener tres de los cuatro Grandes Premios que supo ganar.
En el 2001, después de trabajar 7 años en Jordan, invitaron a Sam a unirse a Williams como Ingeniero Ejecutivo de Operaciones de la escudería, un papel multifacético que abarcaba hacerse cargo de todo el proceso de ingeniería de la pista así como enlazar una amplia variedad de información al programa de carreras, el desarrollo de pruebas y las actividades de simulación. Era una oportunidad ideal. "Me sentía particularmente atraído a Williams porque la escudería atribuye mucho valor a la ingeniería. Dispongo de un buen equipo de gente a mi alrededor, pero mi trabajo es guiar a todos en lo que yo creo que es la dirección correcta y establecer pautas elevadas que hemos de alcanzar."
Después de tres fructíferas temporadas trabajando hombro a hombro con Patrick Head, Sam asumió el cargo de Director Técnico en mayo de 2004, añadiendo así a su lista de responsabilidades el diseño y desarrollo de los autos de carrera, lo cual permite que Head se concentre en las estrategias técnicas de la empresa como Director de Ingeniería. Considerado por muchos como uno de los ingenieros y estrategas de carreras automovilísticas más competentes que haya en la recta de boxes, Michael está en el puesto correcto para llevar al éxito al equipo.
Sam vive en Oxford junto con su esposa Vanessa, criminalista y ex campeona australiana de los 400m, y con sus dos niños. Como todo buen australiano, no hay nada que le guste más que escaparse al océano con su tabla de surf y a menudo intentará darse una vuelta por Francia alguna que otra semana durante el verano. Sin embargo, no siempre es fácil sacar el tiempo ahora que ocupa un nuevo puesto, por lo que por lo general descansa en su casa: "Me gusta correr y tengo una cinta caminadora en casa en la que trato de correr veinte minutos durante la noche siempre que puedo. A veces salgo a correr con Vanessa, aunque la única vez que le pude seguir el paso era cuando estaba con seis meses de embarazo."
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